¿Cuánto valgo?

“EL hombre, nacido de mujer, corto de días y hastiado de sinsabores, nace como una flor y es cortado; huye como la sombra y desaparece. Las aguas del mar se agotan y los ríos se secan, así el hombre, yace y no vuelve a levantarse, hasta que no haya cielo”... -Libro de Job (Biblia cristiana)-

Cuando nacemos, no tenemos conciencia, así que no atinamos a preguntarnos lo que valemos... vamos creciendo y lo único que sabemos es que todo mundo debería complacenos... seguimos sin interesarnos en nuestro valor. Pero llega un momento en el que, ya siendo más conscientes, nos vamos fijando en como nos trata la gente, como actúan con nosotros y con los demás, difícilmente notamos cuando se nos beneficia por encima de los otros, pero si sucede lo contrario nos sentimos indignados... Aquí comienza el cuestioneo ¿Por qué me valoran como lo hacen? ¿Me valorarían más si hago lo que hacen? ¿Si hago lo que quieren? ¿Cuánto valgo para ellos? ¿Cuánto valgo para mi?...
A muchas personas les ha parecido bien nombrar como "Autoestima" a la valoración que tiene un individuo sobre sí mismo. A mi en lo personal me parece un término innecesario y dañino.

Así que me pregunto ¿Por qué existe el término “Autoestima”?

¿No es dañino siquiera suponer que debe existir un término para indicar el nivel de valoración hacia un ser humano? ¿Hacia uno mismo?
¿No están todos los hombres hechos en el mismo molde?
¿A caso son distintos los elementos del cuerpo del rico a los del cuerpo del pobre?
¿Se diferencian en algo el corazón del hermoso y el del poco agraciado?
¿O debe ser por sus logros?

Los seres humanos, todos, están compuestos por la misma esencia, que un día es y al otro expira. Sobrevivientes todos los vivos a la selección natural y, si se cree en dios, hechos por el mismo. 

Así pues, ¿Cómo puede existir tal “valoración”, ante la congruencia de la humanidad?
¿No es tan absurdo que diga el sábio “mi sabiduría me hace mayor” o que diga la mujer hermosa “el mundo me pertenece”, como que diga algún otro “el rico es mejor que yo” o “el hermoso es más grande”?
¿Quién lo determinaría?
¿El hombre? Que es igual a todos los hombres. No hay, pues, quien esté sobre el hombre y que pueda decir “Este es mayor que aquel” o “Este es más correcto”, sino el mismo hombre que es igual a sí mismo y que por tanto no puede hacerlo. Porque el hombre es quien piensa y quien supone verdades para sí mismo y cree en ellas, luego de haberlas validado con más suposiciones.

Así lo moral. Fuera de aquello que atenta contra la vida ¿Qué es inmoral en este mundo? ¿Quién ostenta el derecho de decidirlo? ¿Quién decide lo correcto y desaprueba lo incorrecto? Sino el mismo hombre, que es igual a sí mismo y que por tanto no puede hacerlo. Porque el hombre se establece como acusador, juez, testigo, jurado, abogado y víctima, para luego ser carcelero.
¿Puede alguien decir soy mejor o peor? 
Entonces es inútil el término autoestima, porque todo hombre, grande o pequeño, bueno o malo, nace y muere, nada más. 




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